jueves, 26 de agosto de 2010
jueves, 8 de julio de 2010
Pese a lo bonita que era la madera en su estado de conservación actual, parece ser que lo habitual siempre y cuando hubiera dinero para hacerlo, era decorar los galeones con pinturas (bastante "cromo" por cierto) para impresionar y atemorizar al enemigo.
Esta imagen recrea en una pequeña parte del barco el aspecto que pudo tener el Vasa.

Por suerte los cánones de belleza han cambiado y ahora podemos admirar el barco "sin maquillaje" alguno.
Esta imagen recrea en una pequeña parte del barco el aspecto que pudo tener el Vasa.
Por suerte los cánones de belleza han cambiado y ahora podemos admirar el barco "sin maquillaje" alguno.
Según nos indicaron, este museo es el más visitado de toda Escandinavia, con cerca de un millón de visitantes cada año.

Quizás la mayoría no sabemos al entrar al museo que el Vasa tuvo unos tripulantes inmerecidos.
¿Por qué?
Pues parece ser que el movimiento excesivo de la carga en sus bodegas a causa del oleaje (por no haberlo sujetado bien), hizo que se desestabilizara y se hundiera al poco de abandonar el puerto de Estocolmo el día de su botadura.
De ahí que su estado fuera "bastante bueno".
Se pasó en el fondo del mar unos trescientos años; hasta que a mediados del siglo XX se decidió (y se pudo) sacarlo del agua.
Quizás la mayoría no sabemos al entrar al museo que el Vasa tuvo unos tripulantes inmerecidos.
¿Por qué?
Pues parece ser que el movimiento excesivo de la carga en sus bodegas a causa del oleaje (por no haberlo sujetado bien), hizo que se desestabilizara y se hundiera al poco de abandonar el puerto de Estocolmo el día de su botadura.
De ahí que su estado fuera "bastante bueno".
Se pasó en el fondo del mar unos trescientos años; hasta que a mediados del siglo XX se decidió (y se pudo) sacarlo del agua.
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